-Pero jovenita-exclamó el señor Chapmel-. Su padre tiene toda una agenda planificada y cronmetrada para usted.
Kathy suspiró-Precisamente, es tiempo de que yo decida que hacer con mi tiempo.
A la salida Kathy se sentía genial. Era libre al fin. No había una agenda que seguir, sólo sus propios deseos y pensamientos. Se sentía una chica rebelde. "Por prmera vez" pensó. Sip, eso era una primera vez para muchas cosas. Miró hacia atrás. Sólo había muchachos de su edad, pedantes cuyo único aporte a la vida de Kathy era bióxido de carbono. Pero frente a ella, se habría una vida más allá de la zona alta, llena de aventuras que vivir.
Asi que, con su sonrisa en los labios, Kathy emprendió la marcha. Primero pidió un taxi a la zona baja de la cuidad. Una vez ahí, empezó a preguntar por el taller mecánco, para despues preguntar sobre el edificio del coro. Cuando tuvo la dirección escrita en su mano, le tomo poco tiempo llegar al lugar. Cómo el día anterior, miró atravez del cristal hacia el salón, pero ahora estaba desierto. No, no podía ser, debía de haber alguien. Ya comenzaba a dar media vuelta, cuando una mujer salió del mostrador con aire simpatico. Su pie era de un coor caoba y sus labios muy gruesos.
-Hola, ¿buscas a alguien?-preguntó con voz aguda. Kathy la miró apenada y las mejillas encendidas."¿En que rayo estabs pensando al venir aqui?". Pero otra voz en su cabeza respondió:"Ya estas aqui, ahora no hay marcha atrás, animate."
-No exactamente-contestó con una tímida vocecilla- Quiero . . . quiero inscribirme al coro
-Oh! muy bien , claro, son cinco dólares la clase. Sube por las escaleras de al fondo. Están empezando.
Kathy asintió con la cabeza, y se dirigió al salón de el segundo piso. Al final de la escalera había un pasillo, con sólo una puerta, de la cual salían voces . . . voces del coro. "bueno, todo se resume a esto" se dijo a sí misma, y después entró al salón.
Las voces que antes quedaban apagadas, ahora llegaron a Kathy como una ola, aunque ésta se fue apagando cuando las miradas se fueron posando en Katherine. Finalmente, el cuarto quedó en silencio y todo la miraban. Ella apenas podía respirar, por no mencionar lacantdidad de sangre que se fue a su cabeza, haciendo que ésta se tornara roja. El tiempo se detuvo asi por lo que parecieron horas. Ya que nadien parecía reaccionar, una chica rompió el hielo.
-Hola-dijo a manera de introdiucción-. ¿Cómo te llamas?
Kathy la reconoció, era la chica que el día anterior la había mirado. Si, era ella: un poco rellenita, con la piel oscura, cmo la de toos en la zona baja, ojos negros y brillantes y el pelo corto y negro. Kathy hizo acopio de aire y valor, para decir su nombre.
-Katherine, me llamo Katherine-dijo con un hilo de voz, ella no tenía habilidades sociales, y lo sabía, le cotaba poder hacer amigos, sobre todo con co todo el mundo mirando.
-Ok, Kat, ya eres parte del club.
Estimada Humble Blogger: Tus lineas me sorprenden cada vez. No se si soy poco objetivo, pero tu talento crece parrafo tras parrafo. Estoy muy impresionado y si me lo permites muy orgulloso de ti.
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