Al día siguiente Kathy se dispuso a ir a la escuela como siempre. Se vistió en su cuarto y salió al pasillo, que salía al corredor y desembocaba en las enormes escaleras.La casa estaba en un silencio total, tan sofocante y denso, pero tan frágil a la vez, ya que cualquier ruido podía perturbarlo. Aunque en la casa sólo esta Kathy, ésta se movía con sigilo y silencio hasta la cocina, para el desyuno. Éste consistió en cereal integral y leche. Se habría hecho algo más elaborado si supadre hubera estadom presente, pero él estaba lejos, en alguna sala de juntas muy lejos de ahi. Apenas habían pasado quince minutos cuando el señor Chapmel entro a la estancia por la puerta trasera de la casa.
-Buenos días jovencita- saludo alegremente quiotandose el sobrero.-¿Descansó bien a noche?- Con cada palabra su bigote bailaba un poco sobre el labio inferior, ya que el supérior quedaba oculto entre los mismos bigotes.
-Me habría gustado descansar más, pero por ahora estuvo bien Chapmel.-respondió al tiempo que ponia los platos sucios en el fregadero y se colgaba la mochila al hombro.
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