PERSONAJES:
Narrador
Dentista
Dra.
Paciente
Asistente
Madre
ACTO PRIMERO
(Se ve al Dentista, el Paciente y la Madre sentados en un escritorio de consulta. No hay escenario)
DENTISTA: Lo siento, pero creo que la única manera de remediarlo es una operación. Le garantizo que no sera molestia alguna para el paciente, y que se hará con la mayor percusión y cuidado posible. No es culpa de nadie.
MADRE: Muchas gracias dentista.
(Se van del escenario y se baja el telón. Aparece narrador)
NARRADOR: Claro que no es culpa de nadie, ¿A caso yo había planeado tener una muela chueca? Seguramente. Cualquiera diría que no es gran cosa, solo otro diente chueco. La diferencia era que si este diente salia, arruinaría ¿qué? ¿4 años de maquinaria bucal? el misero diente ni había salido y ya iba ser atacado brutalmente antes de siquiera salir del cálido refugio de la encia. "No sentirás nada" aseguro el dentista, pero ¿Y si ,si? toda clase de pensamientos no muy alegres inundaban mi mente. Me habían explicado ya unas 100 veces lo que harían, pero igual tenia . . .¿nevios?, ¿miedo?, no lo se. Lo quisiera o no el día llego y la operación llego también
( se levanta el telón y esta una silla de dentista con la lampara y otros artilugios de dicha calaña)
( están dra, asistente y dentista con el paciente)
DENTISTA: Vas a ver como no pasa nada¿eh? ( sale del escenario)
DRA.: El dentista tiene razón. T e aplicare al anestesia primero. Te daré unos . . .( hace cuentas con los dedos) 5 piquetes, no vaya ser que se te pase. A muchos pacientes les pasa, se les va la anestesia a media operación. ( se encoge de hombros )
NARRADOR: ( Se para la escena y aparece narrador) Gracias, que consolador de tu parte. ( se reanuda la obra)
DRA: Ahora solo te daré unos piquetitos. Puedes agarrar la mano de mi asistente si te molesta.( saca una enorme aguja.)
(ENORME)
(Se paga las luces)PACIENTE: Ahh! Ehh! Hmmm . . .! Argggg!
( se prense una luz, se ve al narrador)
NARRADOR: Primero dolor, luego algo extraño, después gracioso, finalmente, amargo. Después de eso, nada. Nada de nada. ( se escuchan ruidos de operación: taladros, martilleo, raspeo, chisporroteo de agua) por las siguientes 2 horas no sentí nada, tampoco pude ver mucho,ya que una delgada tela cubría mi cara, aunque no mi boca. No es que quisiera ver, lo que alcancé a ver no era muy alentador: gasas ensangrentadas, cuchillos y cosas de ese estilo. Cualquiera diría que podría tratarse tanto de una carnicería como de un dentista. Después de todo , no hay tanta diferencia ¿o si?
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